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miércoles, 8 de octubre de 2008

¿Qué hacer ante la grave situación?

Aplicabilidad: Todo México

Reflexión y análisis sobre qué hacer respecto a nuestras
economías personales y familiares ante la situación difícil
que enfrenta el mundo tras la crisis financiera de Estados Unidos.

Esta vez no es de querer, es de ¡tener qué!


No busca ser éste un artículo alarmista, pero sí uno puntual, realista, y un tanto apremiante. La idea es que en unos días no tengas que decir "¿Por qué nadie me dijo? ¿Por qué nadie nos advirtió?". En muchas ocasiones recomiendo ajustar nuestras economías; aconsejo recortar aquí, dejar de gastar allá... Esta vez creo que el tono tiene que ser más tajante. Esta vez no es de querer, es de ¡tener qué!

Antes de la parte práctica de este artículo, un poco de necesario contexto:

El Contexto
En un entorno internacional poco terso, donde ya había incrementos significativos en precios como los del petróleo y los de los alimentos, se nos viene a todos encima (no nada más a los gringos) el problema de las hipotecas mal dimensionadas en Estados Unidos que, al hacer crisis mayúscula, se han llevado de encuentro lo mismo bolsas de valores (sus índices), que antiguos consorcios financieros o monedas (sus paridades). No he escuchado ni leido que nadie llame a esto el "Efecto BigMac" o algo parecido, pero deberían. Y si cuando se dió el "Efecto Tequila", el "Efecto Tango" o similares, que eran crisis focalizadas en economías emergentes, la economía mundial se resentía, no hace falta tener mucha imaginación para visualizar la dimensión de la afectación en la economía de todos los países que resultará del "Efecto BigMac", ocurrente en la que sigue siendo la mayor economía del planeta: la de Estados Unidos. Y decir eso no es poca cosa. El problema es realmente grave.

Por otro lado, por más declaraciones optimistas que hagan nuestras autoridades en México, los problemas de la economía mundial nos afectan ya desde hoy. Y no es algo que se quede sólo a niveles de macroeconomía. No. Esto afectará nuestros bolsillos, nuestras chequeras, nuestras despensas, nuestros empleos, nuestros negocios, nuestros estados de ánimo, nuestros niveles de vida. Sí. Es verdad que en México hoy podremos enfrentar la problemática de mucho mejor manera que cuando los antiguos cambios sexenales priístas. Tenemos margen de maniobra. Pero no somos inmunes y de cualquier manera la afectación será seria.

En México realmente, por decirlo de alguna manera, nos encontramos preparados: Ya solemos manejar más bien tasas fijas y no variables en nuestros instrumentos de crédito. Ya teníamos más bien que mal en cintura a la inflación. Manejamos desde hace tiempo un tipo de cambio flotante. Hemos presupuestado déficits federales bajos o nulos. Hemos diversificado e incrementado (aunque no todo lo necesario) nuestros ingresos de divisas por exportaciones no petroleras. Tenemos altos niveles en nuestras reservas (casi 90 mil millones de dólares). Hemos reducido (por más que a quienes conviene enarbolar las banderas de la pobreza digan lo contrario) los niveles de pobreza en el país (aunque falta muchísimo por hacer). Hemos reducido de tal manera la deuda externa que ya casi ni es necesario hablar de ella, tanto, que ni los partidos de oposición atacan al partido gobernante con argumentos basados en ella (sólo estaba el rollo de los Pidiregas, pero también ya se han tomado cartas y hasta el PRD ha visto con buenos ojos la medida).

En fin. Realmente como país hay muchas áreas en donde hemos venido madurando, en donde estamos mejor, en donde a la vista de los acontecimientos estamos mucho mejor preparados que antes, y que otros, para enfrentar lo que viene y lo que ya llego. No nos pasará lo que a otros países, como Islandia, que hoy ya está realmente quebrado.

Dicho con algo de ironía, nuestro error de diciembre ('94) y nuestro Fobaproa nos sirvieron un tanto de vacuna. Pero insisto, no estamos inmunes. Y mucho de la bronca es que nos 'lloverá' por varios lados, el efecto dominó de las circunstancias hacen caer muchas piezas y muchas de ellas realmente en contra nuestra.

Para entender las medidas que debemos adoptar en nuestras economías personales, familiares y en nuestros negocios o empleos, debemos entender no sólo el contexto, sino también el problema principal y las afectaciones que de él se derivan.

El Problema Principal
Entendamos que el mayor detonante es que se dieron muchos créditos hipotecarios en Estados Unidos casi como se nos dan las tarjetas aquí en México: una copia de una identificación, una firmita y el crédito estaba otorgado. Pero si las tarjetas son una bronca cuando no las podemos pagar, siendo que suelen implicar deudas 'pequeñas' de entre 5 mil y 50 mil pesos (las hay de más, claro), imagina ahora el problema cuando los montos andan entre 500 mil y 10 millones de pesos, por decir algo. Al masificarse la situación y ocurrir que un alto porcentaje de los deudores de esos créditos hipotecaros entra en mora o en política de no-pago, viene el detonante.

Ante la no viabilidad hipotecaria no sólo se suspenden los créditos hipotecarios entre banca y consumidores; también se suspenden los créditos interbancarios y con ello prácticamente todo el crédito: entre bancos y empresas, entre bancos y gobiernos locales, entre bancos y aspirantes a dueño de auto. ¿Por qué? Porque cada banco que decía "valer" o "tener" cierta cantidad de miles de millones de dólares, en realidad resulta que no los tiene. Los desparramó en préstamos hipotecarios mal dimensionados y ni le van a pagar, ni puede recuperar vía garantías. Eso vuelve al banco insolvente. Pero no a uno ni a dos, sino a prácticamente todos. Y con ellos operadoras de fondos y más.

Las Afectaciones
Las instituciones financeras colapsan porque no reciben pagos, y la supuesta 'garantía' con la que podrían recuperar el dinero prestado resulta que no vale lo que se les adeuda. Entre las primeras consecuencias obvias es que se dejan de otorgar créditos hipotecarios. Entonces viene una parálisis en la industria de la construcción. Quién va a comprar casa nueva si no hay créditos? Y quién compraría una casa nueva aunque tenga el dinero, si hay miles de casas en remate porque los bancos quieren recuperar su dinero?

La industria de la construcción suele ser uno de los principales motores de las economías. Ponen a trabajar a muchas otras como la del cemento, cerámicos, alfombras, maderas, muebles, herramientas, transporte, materias primas, textil, pinturas, impermeabilizantes, acabados, iluminación y tantas más. Bien, todas ellas, ven de inmediato afectados sus estimados de venta. Se deja de producir para no sobreinventariarse. Y vienen más consecuencias: alza de precios y desempleo. Todas esas industrias necesitan implementar medidas de emergencia y, sea conveniente o no, una de las primeras medidas que se toman son las de despedir personal. Y entre ellos muchos mexicanos, tanto trabajadores directos de la industria de la construcción, como de todas esas otras mencionadas. Y como bajan sus ritmos de producción, hay menos producto, menos economía de escala y con ello encarecimiento de los gastos fijos, de los gastos de inventario y de los gastos de venta. En concreto, alza general de precios, inflación.

Además nuestras propias empresas exportadoras ven mermadas sus ventas. Incluso la gente de Estados Unidos que no tiene un problema hipotecario ve afectada su economía. Reducen su consumo. Unos porque también pierden su empleo. Otros porque teniendo empresas éstas decrecen su valor por las caídas de la bolsa o por sus menores ventas. Las utilidades se reducen drásticamente. Hay menos dividendos. Los créditos se encarecen, lo que saca recursos extraordinarios de las empresas.

En México ya hoy tenemos los siguientes efectos activos: El peso se devalúa, ayer (martes 7 de octubre) rebasa los 12 pesos y hoy (miércoles 8 de octubre)llegó en algún momento a rebasar históricamente los 13 pesos por dólar, aunque luego regresó hacia los 12.60 gracias a que el Banco de México de manera extraordinaria salió a aventar (subastar) dólares al mercado, casi como confeti en piñata. Y esto porque grandes inversionistas internacionales ante tal escenario mundial de inmediato cambian sus capitales a instrumentos más seguros en otros países, saliendo de países emergentes como el nuestro. Para ello compran dólares y los sacan del país, creando escasez de circulante verde y con ello incremento en su cotización.

Por otra parte aumenta el desempleo, donde la Coparmex ha dado cifras duras sobre cómo se redujo de un mes al otro. Se reduce el envío de remesas desde EU, precisamente porque los mexicanos que viven allá ganan menos o ya no ganan por el desempleo. Se reduce el precio del petróleo, porque al frenarse el ritmo productivo de la economía de EU (y de la mayoría de los países) se deja de demandar tanto petróleo y eso baja su precio. Se estima que dos millones de mexicanos que están en EU pueden regresar durante los próximos 2 años agravando problemáticas locales como desempleo, marginación, pobreza, delincuencia, alimentación, salud, violencia intrafamiliar, natalidad y otros. Y atender esos problemas sociales cuesta dinero y hace que los presupuestos federales, estatales y municipales alcancen menos. De manera que el ritmo de sacar a pobres de la pobreza decrece.

Al devaluarse el peso se encarecen productos importados, entre ellos muchos de uso cotidiano como la leche, la gasolina, carnes, granos, bienes industriales, maquinaria, textiles, electrodomésticos, computadoras, celulares y más.

Si lo piensas bien, no hay industria, empresa, empleo o economía que pueda salir sin raspaduras de todo este embrollo. Por eso digo que el artículo sin buscar ser alarmista debe ser realista y apremiante. No podemos seguir la vida día a día como si nada pasara. Ahí viene el desfile de vacas flacas. Son muchas y las primeras ya están aquí. Tenemos que tomar medidas. Y todo este contexto fue para que veas la necesidad de cada una:

MEDIDAS EMERGENTES A TOMAR ANTE LA CRISIS

Paga Créditos con Tasa Variable
Este punto es súper importante. Si de casualidad tienes algún crédito de este tipo, casi te diría que dejes de lado hasta gastos indispensables como la despensa o el pago de colegiaturas, por ir y liquidar lo más posible, o si se puede el 100%, de cualquier crédito que tengas contratado con tasa variable. Un efecto que viene es el alza de las tasas. Auque hoy muchos bancos centrales (EU, Francia, Inglaterra, etc) se pusieron de acuerdo para bajar tasas y con ello apaliar un poco los efectos de la crisis mundial, en realidad lo que viene en el mediano plazo es un alza de tasas. Cuando la inflación crece y el peso se devalúa, las tasas aumentan. Eso lo sabes si viviste las crisis del 76, del 82, del 94... Una tasa variable es un lobo hambriento vagando en la sala de tu casa. Se comerá lo que esté a su alcance. Puede acabarse el patrimonio reunido por décadas en pocos días. En serio, antes que cualquier otra cosa, paga adeudos con tasa variable. No representan sólo la bronca de que el monto de tu deuda crezca, sino tener a los cobradores encima, los despachos de cobranza llamándote, intimidándote, a toda hora, por todos los medios, las amenazas de embargo, las notificaciones extrajudiciales, las amenazas... Es mejor pagar antes de que el problema se salga de control.

Abandona las Udis
Si tienes créditos arrastrando que por allá de los 90's te vendieron la idea de que debías refinanciarlos en Udis, cámbialos a pesos. Muchos bancos como HSBC ya te lo ofrecen. Acércate al banco y pide el cambio. Las Udis, por estar indexadas a la inflación, actúan como tasa variable. Cambia toda deuda pactada en Udis a Pesos.

Paga tus Tarjetas
Cualquier dinero que puedas destinar a pagar saldos en tarjetas de crédito, aplícalo de inmediato. En concreto, el peor escenario para enfrentar una crisis mundial es teniendo deudas.

No Adquieras Nuevos Créditos
Éste es uno de los peores momentos para adquirir deudas. Si no las tienes no las adquieras. Si ya tienes unas, no adquieras nuevas. La única circunstancia por la que sería conveniente adquirir un crédito, es si te ofrece una tasa fija y menor que otro crédito que ya tengas, y el 100% de lo que se te preste lo destines de inmediato a pagar esa deuda con tasa variable.

Consolida Adeudos en Tarjetas
Si tienes 2 o más tarjetas de crédito (de varios bancos o de bancos y casas comerciales) busca un banco que te ofrezca una tarjeta con tasa razonable y la opción de traerte "para acá" los saldos de esas otras tarjetas. Es mejor deber el total en una sola tarjeta (con una sola fecha límite, un solo mínimo, un solo manejo de cuenta, etc) y con tasa moderada, que tener deudas esparcidas.

Reduce tu Gasto
Es indispensable que reduzcas tu nivel de gasto. Ya sea por dejar de darte 'lujitos', o por cambiar de marca, por reducir cantidades o incluso modificar hábitos. En este punto te recomiendo mucho dar seguimiento puntual a las recomendaciones de mi otro artículo publicado recientemente, Planea tu Gasto Mensual. Reconsidera comprar productos de "marca propia" al hacer la despensa. La verdad es que los fabrican los mismos. Coca y Pepsi son quienes hacen los refrescos de cola de marca propia de Soriana, de HEB, de WalMart. Y lo mismo ocurre con los cereales, con la leche en tetrabrick, con los jugos en tetrabrick, con los enlatados (frijoles, sopas), pero con la ventaja de tener un precio menor. Mantener "el caché" o "la no naquez" pierde sentido. Terminará más maltratado y empobrecido quien pretenda mantener status-quo que no corresponda con su economía en épocas de turbulencia como éstas.

Apuntala tu Fuente de Ingresos
Es importante que dediques energía extra a dilucidar cómo mantener o mejorar tus ingresos. Seas empleado o dueño de negocio, debes enfocarte en ello.

Si eres empleado es hora de dejar de lado los posibles conflictos personales que puedan poner en riesgo tu puesto y provocar un despido. Haz de tripas corazón y piensa que es preferible aguantar al nefasto compañero que andar de puerta en puerta pidiendo trabajo sin ingresos y con deudas. Es hora de dejar de ser impuntual. Es hora de mejorar tu desempeño e incrementar tu productividad, aunque sientas que el único beneficiado es la empresa o tu jefe. Después de todo, él también estará preocupado por la posibilidad de perder su empleo, y si resulta que tú le sirves de mano derecha, que tú haces trabajo que lo hace ver bien, si la empresa llega a requerir recortar personal, al que menos querrá sugerir para despido será a ti, porque si te le vas, mañana el despedido podría ser él.

Si tienes negocios regrésate a revisar tus costos, y busca cómo reducirlos. Regrésate a revisar tus márgenes y busca cómo incrementarlos. E incrementarlos no necesariamente significa subir tus precios, ya que eso puede ser contraproducente. En un análisis más integral debes evaluar cómo una reducción de precios pudiera darte una cantidad de clientes mayor (o una deserción menor) de manera que la cantidad de clientes por el precio de venta por el número de ventas resulte en un número mayor. O tal vez sí te convenga incrementar precios y desnatar tu mercado, dejando de lado clientes conflictivos que consumen recursos sin aportar ingresos por ventas.

Evalúa también cómo reducir gastos: ya no dejes focos prendidos de noche; imprime menos y guarda más archivos digitales; consolida tus pedidos para pagar menos en mensajería; cámbiate a una oficina cuya renta mensual sea menor e incluya más servicios, aunque sea menos 'bonita' o menos 'céntrica'; habla con tu personal y concientízalos de estos temas, mencionando ventajas de elevar productividad no sólo por el bien de la empresa sino de sus propios empleos, de gastar menos insumos, de consumir menos servicios, de tratar mejor aún al cliente; incluso si te venías tentando el corazón para no correr a un mal empleado, llega el momento en que es él o la empresa: adiós!

Creo que con todo lo mencionado no es necesario agregar más que no puedas figurarte tú mism@. Bien puedes concluir que exagero, que no es para tanto, y seguir con tus ritmos actuales. Pero estoy seguro, y no le deseo ningún mal a nadie, que si no tomas algunas medidas como las que sugiero tarde o temprano te acordarás de este artículo y de cómo hubiera sido mejor sí implementarlas con oportunidad. Ninguna te estorbará. Pero adoptarlas ya puede hacer mucho por tu economía.

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¿Tienes preguntas? ¿Comentarios? Me encantará que complementes este tema. Espero que esta información te sea de utilidad. Recuerda que puedes escribir a contacto@dinerointeligente.com.

Salux!

lunes, 15 de septiembre de 2008

Con el Poder de tu Firma

Aplicabilidad: Todo el Mundo

Exponemos una sencilla receta
para salir de deudas adquiridas
con tarjetas de crédito.

...o más bien, ¡de tu firmeza!


¿Quién no conoce a un amigo o familiar atorado con una o más tarjetas de crédito? Incluso muchos de nosotros no tenemos que ir más allá del espejo más próximo para encontrar al primer victimado. Casi toda historia parte de un determinante "a mí no me va a pasar" para terminar en un desconcertado "cómo diablos llegué a este punto?". ¿Te suena familiar?

Bueno, ¡ya! No nos sirve de mucho tener lástima de nostros mismos ni tampoco consolarnos con saber que no somos tan poquitos los que estamos en esa situación. Lo que verdaderamente importa es: ¿se puede salir del hoyo? La buena noticia es que en términos generales sí, sí se puede. Salir del adeudo en tarjetas es como armar el cubo RubikEs un poco como el cubo Rubik, ¿lo recuerdas? Siempre parece imposible armar siquiera 3 lados, ya no se diga las 6 caras completas. Pero resulta que hay métodos por los cuales es perfectamente posible. Sólo era cuestión de darse tiempo de conocerlas, de disciplinarse un poco.

Lo mismo ocurre con las tarjetas. Cuando pudiera parecer que son nuestra tumba en realidad ocurre que si se nos hubiera enseñado a conceptualizarlas y utilizarlas de la manera adecuada nos serían instrumentos muy útiles.

No puedo evitar asociar y por tanto citar aquella alegoría de la vaca caída en la fosa que había cavado el sepulturero con 5 metros de profundidad para enterrar al recién fallecido dueño de la hacienda. Al no tener ni las herramientas, ni la ayuda ni la fuerza para sacar a tan pesada res de aquel estrecho y profundo hoyo, el hombre se resigna pues no ve más remedio que enterrarla viva y cavar una nueva fosa para su patrón. Empezó a echar tierra sobre la vaca, pala tras pala. Y como caía la tierra, la vaca asustada se la sacudía, vez tras vez, hasta que el sepulturero notó que el nivel de fondo de la fosa iba perdiendo profundidad y la vaca emergía milagrosamente y a salvo. Sucia y asustada, pero a salvo.

Bueno, pues si te sacudes un poco el consumismo, las comodidades, las presiones del 'qué dirán', los 'lujitos' y las tentaciones de los 'meses sin intereses', es posible que siguiendo una sencilla receta, vez tras vez, como pala tras pala, salgas lenta pero determinantemente de tus adeudos en tarjetas de crédito. Toma nota porque aquí está la receta:

Receta para Salir de Adeudos en Tarjetas de Crédito

Paso 1, Adelanta la Fecha Límite de Pago
Si tu estado de cuenta dice algo como "Fecha límite: 27 de octubre" adelanta esa fecha unos 20 días, y en tu agenda marca: "Fecha límite 7 de octubre". Cualquiera que sea tu fecha límite, adelanta 20 días esa fecha, y ajústate a ella. Sin protestas, sin peros. Por más que mujas el mujido no te saca del hoyo. De esta manera evitarás que cualquier contratiempo haga que tu pago no entre a tiempo e incurras en todos los cargos e intereses que implica no hacer los pagos a tiempo.

Paso 2, Paga 2 Veces el Mínimo
Seas o no de los que estaba acostumbrado a pagar el "mínimo", ahora debes acostumbrarte a pagar el doble: 2 veces el mínimo. Podrás decir "pero si estoy en problemas de tarjeta es porque no tengo para pagar ni el mínimo, ¿de dónde saco para pagar 2 veces el mínimo?". Bueno, aquí es donde entra lo de "sacudirse la tierra". Ya te caiste en el hoyo, ya te gastaste lo que tarjeteaste que en términos honestos nunca debiste haber comprado, ahora debes apretar el cinturón. Recorta gastos, reduce gustos, deja de comer fuera, deja de ir al cine, fuma menos, ahorra en otros rubros como luz, gasolina, etc (hay varios artículos al respecto en este blog), cancela o reduce suscripciones (si tienes cable 'plus' cámbiate al 'básico', si tienes internet de 1MB cámbiate al de 512KB), cambia de marca de café, deja de usar perfume de marca, deja de rentar películas los fines de semana, no tomes vacaciones este año, apaga más luces en tu casa...

Paso 3, Paga también Todos los Cargos Extra
Cuando debes en una tarjeta aplican varios cargos que ves desglosados en tu estado de cuenta. Algunos pueden ser:
  • Intereses normales
  • Intereses moratorios
  • Gastos de cobranza
  • Manejo de cuenta
  • Anualidad de tarjeta
  • etc
Suma todos esos conceptos, ¡todos!, y suma ese monto al del punto anterior. O sea que cada mes debes pagar 2 veces el mínimo MÁS todos los cargos adicionales. Tu pago cada mes no puede ser menor a esa sumatoria. Esta es la verdadera clave para salir del adeudo. Pagar el mínimo no te saca de la deuda, sólo es la mejor forma de ser buen negocio para el banco, de que tu dinero se haga agua.

Paso 4, Deja de Tarjetear
Debes suspender de inmediato cualquier cargo a la tarjeta. Ya sea pasarla como forma de pago en el mercado, la tienda departamental, el restaurant o el cine, y "des-domiciliar" gastos recurrentes que tengas asociada a esa tarjeta, como servicios (teléfono, cable, gas, luz). Si tienes vigentes cargos bajo la modalidad de "meses sin intereses" ahí no hay mucho para dónde hacerse, pero cualquier otro posible cargo debes eliminarlo cuanto antes.

Paso 5, Sé Constante
Aplica esta receta constantemente, mes a mes, sin bajar la guardia, sin aflojar el esfuerzo, hasta que se termine de pagar la tarjeta. Si lo aplicas y ves que finalmente el adeudo empieza a ceder el banco te va a tentar. Les estabas resultando muy buen negocio. Te van a llegar ofertas, te van a incrementar la línea de crédito... ¿Ya viste los anuncios de Google en esta página? Como hablamos de tarjetas la inundan con anuncios sobre vacaciones con tarjetas, tarjetas de tiendas departamentales sin comisíón anual, millas gratis para viajar, bajas tasas blindajes, premios en efectivo por usar la tarjeta... ¡Ignora todos esos espejitos de colores! La meta es salir del adeudo, hasta el final.

Paso 6, No Reincidas
Una vez que salgas no dejes que el alivio (¡te vas a sentir estupendamente!) te regrese a tus antiguos patrones de consumo. Si saliste es porque viviste El Poder de tu Firmeza y lograste ajustar tu nivel de vida a tu verdadero nivel de ingresos. No pierdas el paso. Manten si puedes todas o la mayoría de las medidas implementadas.

Paso 7, Aprende más sobre Tarjetas
Las tarjetas son para usarse, pero no de esa manera que te llevó a "el hoyo". Aprende sobre cómo sí usar una tarjeta. Para ello la recomendación es que busques artículos que vamos publicando en este blog sobre ese tema.

Has tu plan hoy mismo. Personaliza tu receta. Fija tus metas, descubre dónde apretarás el cinturón y ajústate a tu plan. Descubrirás que te da mucho más satisfacción vivir con el Poder de tu Firmeza en vez de con el Poder de tu Firma.

¿Tienes preguntas? ¿Comentarios? Me encantará que complementes este tema. Espero que esta información te sea de utilidad. Recuerda que puedes escribir a contacto@dinerointeligente.com.

Salux!

domingo, 6 de julio de 2008

Date el Crédito tú Mismo

Aplicabilidad: Universal

Prestar Dinero es Buen Negocio

Reflexionaremos sobre el gran negocio que es para los bancos prestar dinero; sobre los mitos de que no puedes ahorrar a menos que alguien te obligue y de que a crédito puedes comprar más y acceder a mejor nivel de vida.

Malos ahorradores
Los bancos ganan dinero, y mucho, principalmente por dos vías:
  • El cobro de comisiones
  • El cobro de intereses por prestar dinero
¿Por qué es tan buen negocio prestar dinero? Principalmente porque la mayoría de nosotros somos malos ahorradores y administramos mal nuestro ingreso y nuestros gastos. Porque aceptamos pagar mucho dinero por que alguien ahorre por nosotros o, dicho de otro modo, estamos dispuestos a pagar mucho dinero porque alguien más se administre bien y genere ese ahorro y nos lo preste; aceptamos pagar entre un 10% y un 40% anual por que alguien nos preste su ahorro, y ese porcentaje llega a subir a porcentajes ¡de 3 dígitos si incurrimos en moratorios!

Simplemente piensa: entre la gente que conoces (amigos, familiares, compañeros de trabajo), ¿qué porcentaje de ellos ha comprado su auto de contado?, ¿y qué porcentaje lo ha comprado a crédito? ¿Y la casa, y la sala, y el refrigerador, y hasta las vacaciones?

La mayoría compramos el auto a crédito porque damos por cierto que no podemos simplemente decidir ahorrar cierta cantidad por mes, "religiosa" y puntualmente; y también porque queremos hacer la compra aún antes de tener el dinero necesario para adquirirlo. Entonces literalmente buscamos quién nos "obligue" y nos "complete", y aceptamos cubrir el costo por recibir esos "beneficios": pagar intereses y los demás gastos asociados al crédito (comisiones por apertura, manejo de cuenta, gastos de cobranza, intereses moratorios, etc). ¡Una lana!

Buenos Pagadores
Pero la verdad es que una vez contratado el crédito, bajo la "obligación", resulta que la mayoría de nosotros sí podemos cumplir con pagos puntuales por esas cantidades mes a mes y de hecho lo hacemos (la gran mayoría de los créditos en el país no están en cartera vencida). Si lo piensas bien, resulta que la capacidad de separar cierta cantidad de dinero mes a mes para la compra en cuestión es mayor de lo que se piensa, pues se paga no sólo el capital sino también intereses.

Si alguien te propusiera ganar 16.5% menos de tu ingreso actual, ¿lo aceptarías? Eso es lo que haces cuando decides mantener tu nivel de vida utilizando créditos que en promedio te cobran un 20% anual por lo que te prestan. En otras palabras, si vivieras sin créditos tendrías mayor poder adquisitivo, podrías comprar un 20% más de lo que hoy compras, cuando menos. Toda la magia está en que has venido aceptando tener cosas "antes" de tiempo. Si vives con créditos eres tan "buena paga" que vives con lo que el 83.5% de tu ingreso puede comprar, ya que el resto lo usas para pagar intereses, para ser "buena paga". Y si no eres tan buena paga, o si tienes créditos con intereses altos (como tarjetas de crédito por las que no pagas el 100% de tu saldo cada fin de mes, o créditos hipotecarios o de auto en los que no vas al día con las mensualidades) tu nivel de vida es aún menor al 83.5% de tu ingreso.

¿No te gustaria incrementar tu nivel de vida en un 16.5% sin necesidad de obtener aumento de sueldo o mayores utilidades en tu negocio?

La Alternativa de Solución
Ahora imagina que por fin en vez de comprar a crédito con el ahorro de alguien más, tomas las decisiones correctas:

  • No comprar el auto hasta tener el dinero suficiente para adquirirlo de contado, por ti mismo.
  • Ahorrar por tu cuenta para ello, en vez de contratar un crédito.
  • Pagarte a ti mismo un interés por tu ahorro, considerándote tu propio prestamista.
Si te fijas, en realidad las primeras dos decisiones son la misma, o dicho de otra manera, una implica la otra. De entrada tienes que dejar de lado ideas falsas como:
  • Es que si reúno ese dinero... me lo gasto.
  • Es que si junto por mi cuenta nunca voy a completar lo necesario.
  • Es que nunca falta un imprevisto.
  • Es que ya me urge el bien a adquirir.
Y ahora supongamos que queremos un auto mediano, los hemos visto y estamos "convencidos" de que "necesitamos" uno que vale 18,800 dólares (198,000 pesos). Pero ¡no tienes 18,800 dólares! De entrada, date cuenta de que un auto 15% más barato en términos generales también te da las mismas prestaciones. ¿Te formarías en un cine VIP donde entre las entradas y las palomitas para dos personas sabes que gastarías 400 pesos, si sólo traes 300 en la cartera? Ok, un auto 15% más barato no va a estar "tan" bonito, no va a tener "tanto" equipamiento, no va a ser el que "combina" exactamente con "tu personalidad", o el que te da "más status", pero con seguridad puedes reducir en ese porcentaje tu "precio meta" y como quiera adquirirás un auto que te dé lo que realmente requieres: transporte seguro y funcional todos los días.

Bien, damos ese primer paso en la tarea de adecuarnos a no comprar a crédito sino con ahorro propio y buscamos un auto mediano de unos 16,000 dólares (168,000 pesos), ya con IVA. La pregunta obvia es: ¿cuánto necesito ahorrar por mes, y durante cuánto tiempo, para reunir lo que necesito?

Bien, primero considera lo siguiente: si llegas a una agencia de autos y al decidirte por un auto de 16,000 dólares, ya habiendo elegido el color y otras variables, al mencionarle al vendedor o al gerente de la agencia que te lo llevarás de inmediato y pagado de contado si te dan un descuento de al menos 5%, ten por seguro que te lo darán. Siempre tienen los márgenes para ello. De hecho pide un 10% y no aceptes menos de 5%.

Aquí cabe mencionar que a veces nos da pena o temor hacer una petición como esa. Tus acreedores nunca tendrán pena o temor de cobrarte cualquier adeudo. Tú no tengas pena o temor de negociar.

Tres Puntos de Reflexion
Ahora reflexiona en los siguientes Tres Puntos. Difícilmente tenemos conciencia de ninguno de ellos, y difícilmente alguien nos los hace ver jamás:

Primero
Al adquirir un crédito, pagas intereses mes a mes calculados sobre "saldos insolutos", es decir, iniciando sobre una cantidad altísima, prácticamente equivalente al valor del auto, que sólo con el tiempo poco a poco va siendo menor, conforme la deuda se va pagando a lo largo de los años, y por lo mismo al principio pagas muy poco de capital, por lo que el adeudo tarda más en pagarse (más tiempo, más pago de intereses). En cambio, si recurres al AutoPréstamo y te pagas intereses a ti mismo sobre tu ahorro, te pagas intereses mes a mes sobre "saldo ahorrado", es decir, iniciando sobre una cantidad prácticamente equivalente a cero, que poco a poco va siendo mayor, conforme tu capital va creciendo a lo largo de los años, y por lo mismo la mayor parte de tu mensualidad inicial se va a capital, por lo que puedes reduci el plazo (menos tiempo, menos intereses).

Segundo
¡Por los intereses de un crédito además debes pagar adicionalmente el IVA! En cambio, cuando "te pagas interés" a ti mismo no causas tal impuesto, ya que si bien estás separando dinero para ti, no hay transaccion mercantil ni documento fiscal de por medio. Nadie puede cobrarte impuesto por "etiquetar" tu dinero. Entonces más porcentaje de tu dinero se queda contigo. Y todos estos factores actúan en combinación a tu favor.

Tercero
Cuando haces pagos por un crédito, no obtienes nada por él, excepto el bien adquirido. Pero no obtendrás rendimientos por él. Esos los está obteniendo el banco. En cambio, cuando ahorras por tu cuenta, el capital que vas formando adicionalmente lo puedes poner a trabajar, digamos en una Sociedad de Inversión, donde por estar manejando plazos medianos o largos, puedes obtener rendimientos por encima de la inflación (preferentemente iguales a CETES [México]).

En resumen de estos tres puntos, resulta que al optar por el AutoPréstamo en vez de un crédito, significa que menos dinero vaya a un banco sino que se quede contigo, que ningún dinero se vaya en impuestos sino que se quede contigo, y que de todo el dinero reunido alguien más te pague rendimientos a ti, en vez de que seas tú quien paga rendimientos. ¿Te das cuenta? Será mucho más fácil adquirir el bien por tu cuenta que con "ayuda" de terceros. Sólo necesitas "no comer ansias", no querer el bien antes de tiempo.

Veamos esto en números considerando adquirir el auto de 16,000 dólares a crédito, comparado con adquirirlo mediante AutoCrédito:

A Crédito
Para adquirir un auto de 16,000 dólares a crédito con IVA del 15%, una tasa anual de interés del 12%, con enganche del 0%, en un plazo de 5 años (60 meses) deberás pagar mensualidades fijas de 370.66 dólares. Al final habrás pagado:

  • 16,000 dólares del capital
  • 5,424 dólares de intereses
  • 814 dólares de IVA de intereses
  • Un desembolso total de ¡22,238 dólares! Casi un 40% más del valor original del bien.

Mediante AutoCrédito
En contraste, para adquirir el mismo auto en las mismas condiciones, pero pagándote a ti mismo la tasa anual del 12% en vez de pagar intereses, obteniendo además un descuento del 5% por compra de contado (15,200 dólares a pagar), e invirtiendo tu ahorro en una Sociedad de Inversión mientras lo vas reuniendo (a partir de que tienes un mínimo de 952 dólares reunidos, con rendimiento anual promedio de 7.5%), resulta que te bastará con ahorrar 148.10 dólares al mes, y pagarte además el 12% anual mencionado por tu propio capital acumulado. Al reunir los 15,200 dólares habrás generado:

  • 8,886 dólares de capital directo
  • 3,330 dólares de intereses pagados a ti mismo
  • 0.00 dólares de IVA de interes
  • 2,985 dólares de rendimientos en la Sociedad de Inversión
  • Un desembolso total de sólo ¡12,216 dólares!
Esto es 10,000 dólares menos que solicitando un crédito equiparable. Con una mensualidad 60% menor.

Ok, sólo sigue habiendo una ventaja fuerte al obtener el carro a crédito respecto a obtenerlo con un AutoCrédito: que con el crédito te lo llevas desde el primer día y con el AutoCrédito lo obtienes hasta el final del plazo. Sí, pero si te fijas la mensualidad es un 60% menor a la que pagas al adquirir a crédito. Si en AutoCrédito también iniciaras con mensualidades de 370.66 dólares, el plazo lo reduces de 60 meses a sólo 31 (no baja más porque también se reduce el tiempo en el que la Sociedad de Inversión genera recursos para ti).

A fin de cuentas tú decides, pero con este ejercicio digamos que queda claro que pagar por no esperar ni un mes más para tenerlo ya contigo, te costará ¡un 60% más de su valor!

¡Mayor Nivel de Vida!
Por cuestiones de comparación, veamos qué carro te podrías comprar si mediante AutoCrédito hicieras aportaciones fijas de 370.66 dólares mensuales durante 60 meses (lo mismo que haces cuando compras a crédito según el análisis anterior). En este ejemplo la mensualidad es fija, no te pagas intereses a ti mismo, pero aún te apoyas con una Sociedad de Inversión para darle más rendimiento a tu dinero. Al final de los 60 meses habrás generado:

  • 22,239.60 dólares de capital directo
  • 0.00 dólares de intereses pagados a ti mismo
  • 0.00 dólares de IVA de intereses
  • 5,170 dólares de rendimientos en la Sociedad de Inversión
  • Un capital total de ¡27,409 dólares! Con eso te podrías comprar un auto de 28,852 dólares (por aquéllo del 5% de descuento por pago de contado). Esto significa que podrías comprar un auto 80% más caro que el de 16,000 dólares.

Con este ejemplo te das cuenta cómo al "vivir a crédito" en realidad gozas de un menor nivel de vida, no mayor.

Herramienta de Cálculo en Excel
Para generar todos estos números he generado una herramienta en Excel, un archivo al que llamo simple y descriptivamente "Instrumento de Cálculo y Calendarización de AutoPréstamo". Es muy útil para determinar ya sea el plazo en el que podemos lograr una meta con AutoCrédito, o cuánto obtendremos en un cierto plazo con un cierto ahorro mensual. Además incluye un analizador de cuánto le pagamos a terceros al comprar a crédito (bancos, hacienda). Si te interesa obtenerlo simplemente envíame un email. Me dará gusto compartirlo contigo.

¿Tienes preguntas? ¿Comentarios? Me encantará que complementes este tema. Espero que esta información te sea de utilidad. Recuerda que puedes escribir a contacto@dinerointeligente.com.

Salux!

lunes, 2 de junio de 2008

Esta Semana

Lista de los Artículos Publicados esta Semana


  • Pagos Anticipados, Ahorros Garantizados
    Te propongo una nueva cultura de pago a través de recalcular fechas de vencimiento que te permitirá obtener ventajas importantes entre las que está el generar ahorros reales.


  • Protégete al Pagar con PayPal
    Te comparto una técnica para asegurarte de que realmente estás en el sitio web de PayPal, y no en uno que tiene toda la apariencia, incluso el dominio, pero que se trata de un grupo dedicado a robarte tus datos para después robarte tu dinero.


  • Hay de Pollitos a Pollitos
    Comparto una técnica para ahorrar cuando se trata de comer pollo.


  • Sitios Web de muy Bajo Costo
    Analizo una excelente oportunidad de incrementar las ventas alcanzando nuevos mercados a través de la publicación en internet de un sitio web de un negocio propio.